Pero nunca lo iba a imaginar así.
No estoy enamorada, ni de uno ni de dos, no de tres ni cuatro.
De ninguno de ellos, simplemente soy feliz tal cual estoy.
Es una sensación placentera, y sin salirme de mi zona de confort.
Jamás cerré ninguna puerta, ni lo haré.
Solamente ellas se cerrarán solas, porque nunca sabré cuando las puedo llegar a necesitar.
Quisiera salir corriendo y abrazar lo único que me apasiona, que he estado enamorada de eso desde que tuve conocimiento: música.
Con la música y el sentimiento que tengo en este momento de mi vida, soy indestructible, e imparable.
Así que hay de dos: alcanzarme y aguantar mi paso, o quedarte atrás viéndome correr.
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