Jamàs olvido nada, no elimino nada de mi mente.
Tirè la toalla, decidì abrir otro capitulo en el libro de mi vida, darme una oportunidad de ser feliz.
Pero, dònde quedò aquel hombre que un dìa me hizo sufrir tanto como dijo amarme, ese hombre que tomò su elecciòn y ahora se retracta; ese mismo hombre que un dìa dijo amarme solo a mi, y su opiniòn cambiò en tan poco tiempo. No fui yo quièn confundiò sus sentimientos en un breve tiempo, no fui yo quièn rompiò la promesa de: "si uno de nosotros pierde el amor por el otro, el uno habrà de recordar los motivos de por què ese amor debe continuar".
Yo no dejè de amarte ningun dia, ningun minuto, ni en mis sueños desaparecìas.
Amè a alguien que solo se ama a si mismo, que tiene miedo del dolor, vive con èl y mas aun, lo comparte con los demàs, sin saber que en esta vida, sino arriesgas no ganas.
Tus mentiras, tu frialdad que haces llamar "sinceridad", tus maneras de amar, la poca importancia a mi, todo eso no ayudò a que me quedara aun a esperar màs.
Recordando cada palabra, cada gesto, cada señal, de desprecio tuyo, me diò lo que buscaba: el valor de poder cortar las raìces que tenia en tu mundo.
Me duele demasiado, no me interesa el hecho de que no creas nada, de buenas a primeras, me has dejado de importar poco a poco, pero a doler cada dia mas, y por eso mismo, no te quiero cercas de mi. Tienes el poder de romperme en cualquier momento, y de ese hoyo, no saldrìa esta vez.
Fue demasiado el amor, que poco a poco se apaga hasta consumirse y ser frio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario